lunes, 28 de mayo de 2007

Nadie dijo que fuera fácil, pequeño saltamontes...




La vida es dura, y la política, aún más. Todo el mundo ha ganado las elecciones, pero si a mi no me falla la lógica, que ya podría ser, si alguien ha ganado, por narices alguien ha tenido que perder. Pero, quién es el perdedor? En el perfecto mundo de fantasía de los que viven en la Moraleja (o en Sarrià, que luego dicen que metemos cizaña) no existen los perdedores, sólo unos cuantos votos de más o de menos que a la larga, no sirven para nada. Aquí los que pierden son siempre los mismos, los que unas elecciones tras otras van a votar y siempre se acaban quedando con la cara de gilipollas. Los que intentan creer todavía que un mundo donde la gente sea honesta y honrada es posible. Pongo por ejemplo Martohell. En este precioso pueblo castigado constantemente por la idiotez, ha ganado un partido que durante varias legislaturas ha puteado sistemáticamente a todos y cada uno de los que han intentado hacer algo por sacarlo de su apatía. Y después de cuatro años de tripartito, que tampoco han sido especialmente gloriosos pero al menos algo han intentado hacer, volvemos al pozo. Y por mayoria absoluta, para más inri. En fin, la gente tiene una memoria más que selectiva, por no decir a muy corto plazo.