martes, 24 de abril de 2007

El meravellòs món del retoc...







Últimament m'ha donat per investigar sobre retoc fotogràfic. Hi han coses curioses per fer amb una foto.

martes, 17 de abril de 2007

Y este lugar, y ellos malditos sean...!

Hay dias en los que me pondría a echar mierda por la boca sin parar, dias en los que te quedarías más a gusto que dios...El curro? Hoy muy bien, gracias. La casa? Guay, como siempre. Entonces, ¿qué cojones te pasa? Nada. De verdad, nada. Pero es que a veces te das una vuelta por internet, y ves unas cosas... Joder, que hay gente que estaría mejor en su casa. Y sin internet. Porque hay que ver el valor que tienen algunos...Resultará que es verdad que no estoy preparada para la gente tan profunda y sensible. Tanta bohemia me puede. Y parece haber tanta alma torturada suelta por ahí...Como dice mi abuela, un año cuarenta tenían que pasar!

martes, 10 de abril de 2007

Quina nit la d'aquell dia!


Primer dia de feina desprès de les vacances. No comment. No parlaré de la depressió post-vacacional. Em quedo amb les reformes de casa, la tarda de dissabte i sobretot, amb la fantàstica sessió de karaoke amb la que dissabte a la nit vam obsequiar els meus veïns octogenaris. Encara no se com no ens han matat a cops de bastó. Pobres. Però alguna cosa vam treure en clar. Alguns, que no canten tant bé com es pensaven. Altres, que no canten tant malament com creien. Tots, que cantant "Beyond the sea" o "Viva las Vegas" pots treure el ritme de qualsevol cançó.

Per cert, hi ha una persona a la qual horroritza la idea d'aparèixer aquí. Què et pensaves, Pinotxo, que no compliria la meva amenaça???


lunes, 9 de abril de 2007

Que tiemble Eva Arguiñano (o cómo salvar un pastel de la quema...!)


Parece tarea fácil. De hecho, siguiendo la receta no tendría que haber ningún problema, pero en realidad siempre surgen pequeños contratiempos. Una cosa tan simple como retirar el papel de plata antes de tiempo puede suponer una gran catástrofe. 30 minutos. La receta no pedía nada más. Pero una, que es impaciente, no puede resistirse a quitar el envoltorio para ver cómo sube su estupendo bizcocho. Estupendo hasta que a los diez minutos descubrí que se habia chamuscado. Y lo peor, que seguia crudo por dentro. Si a eso le sumas que al desmoldarlo me lo cargué del todo, parecía que el asunto no tenía arreglo. Mi abuela, que es sabia, dice que todo tiene remedio menos la muerte. Como el chocolate lo cura todo, pues hala, intento desesperado: cobertura de chocolate y unos cuantos lacasitos. Y el resultado no ha sido malo del todo... Resumen de la tarde de ayer: cuatro horas en la cocina y dos pasteles. Uno, que sería la envidia de cualquier cumpleaños, y otro, que se ha salvado de las garras de la basura y se ha convertido en una mona de pascua resultona. Podría parecer algo trivial, pero no lo es. Si cocinas siguiendo una receta, haz justamente eso. Seguirla.